jueves, 5 de mayo de 2011

CONTROVERSIAL MUERTE DE OSAMA BIN LADEN




( MONTAJE DE OSAMA BIN LADEN SOBRE SU MUERTE)

Estados Unidos ha puesto fin a su peor pesadilla por el tragico atentado terrorista que vivio el 11 de Septiembre del 2001. Osama Bin Laden ha muerto. Elaborada durante muchos años, estudiada al milímetro durante los últimos meses, una operación de las fuerzas especiales de élite estadounidenses Navy Seals ha acabado con la vida del líder de Al Qaeda. Así lo anunció en torno a las once y media de la noche del domingo (cinco y media de la madrugada del lunes en España) el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Los agentes abatieron a disparos al líder de Al Qaeda en la localidad de Abottabad -a 80 kilómetros de Islamabad y en el norte de Pakistán- en una operación en la que no hubo bajas estadounidenses. En el día siguiente al anuncio, en su segunda comparecencia desde que se desarrolló la operación, en un acto de homenaje a dos soldados fallecidos en la Guerra de Corea, Obama ha afirmado: "Es un gran día para América, el mundo es más seguro y mejor a causa de la muerte de Osama Bin Laden".

Sepultura según el rito islámico
Brennan ha aclarado además que el líder de Al Qaeda ha sido enterrado en el mar de acuerdo con la práctica musulmana. El ritual islámico requiere que el cuerpo se entierre en las 24 horas posteriores a su fallecimiento. Según fuentes oficiales, la decisión se tomó porque resultaba complicado encontrar un país dispuesto a sepultar al terrorista más buscado del mundo. Fuentes oficiales han informado asimismo que las pruebas de ADN confirman que murió en el ataque militar a la residencia donde estaba.
A preguntas de los reporteros acreditados en la Casa Blanca, Brennan ha añadido que EE UU "no va a bajar la guardia" en la lucha contra Al Qaeda. La muerte de su mentor, Osama Bin Laden, brinda "una oportunidad para destruir la organización", ha afirmado Brennan. El asesor de seguridad ha explicado además que el número dos de la red terrorista, el médico egipcio Ayman al Zawahiri, cuenta con "detractores" dentro de la organización, hecho que dificulta su liderazgo.
En la operación militar, ejecutada a bordo de en varios helicópteros por el grupo de operaciones especiales Navy Seals, murieron cuatro personas más: un hijo mayor de edad del terrorista, su mensajero y un hermano de este y una mujer que, según la Casa Blanca, era una de las esposas de Bin Laden. Fuentes del Gobierno de Pakistán han asegurado al servicio de la BBC en el país que durante el asalto cinco guardias de Bin Laden cayeron también y cuatro más han sido detenidos, pero no ha podido ser confirmado.
Un complejo residencial
El terrorista más buscado por Washington se encontraba en el interior de un complejo de lujo fortificado. La residencia de Abottabad constaba de muros de más de tres metros, alambres de espino y solo dos puertas de entrada. Carecía de ventanas y no tenía ni acceso telefónico ni conexión a Internet. Bin Laden murió de un disparo en la cabeza tras un tiroteo entre las fuerzas de asalto norteamericanas y el grupo que se encontraba con el líder de Al Qaeda.
En su alocución desde la Casa Blanca, Obama afirmó que, tras haber estado recibiendo desde agosto informaciones de inteligencia fiables sobre el lugar donde se encontraba Bin Laden, la semana pasada dio la orden de atacar y el domingo "un pequeño grupo" estadounidense condujo la operación, en la que, tras un intercambio de fuego, se hizo con el cuerpo del terrorista. En una comparecencia llena de dramatismo, Obama homenajeó a todas las víctimas del atentado del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas, que causó casi 3.000 muertos. "Esta noche se ha hecho justicia", aseguró. El presidente agradeció a todos los agentes que participaron en la operación y a los que han ayudado durante estos años a perseguir al terrorista. "EE UU ha lanzado un mensaje inequívoco: no importa cuánto tiempo haga falta, se hará", concluyó el presidente estadounidense.
En el día siguiente a la muerte de Bin Laden, Estados Unidos amaneció invadido por la euforia, pero la secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha asegurado que "EE UU continuará su lucha contra los talibanes en Afganistán". "Esto es un hito en la lucha contra el terrorismo, pero la batalla contra Al Qaeda continúa y no terminará con la muerte de Bin Laden", ha señalado. La secretaria de Estado ha atribuido en parte el éxito de la operación militar que culminó con la muerte del líder terrorista a la "estrecha relación" de Estados Unidos "con Pakistán". Clinton ha recordado que no solo hubo ataques contra Estados Unidos sino también "en Londres, Madrid, Bali, Estambul y otras muchas partes hubo inocentes, en su mayoría musulmanes, atacados en mercados y mezquitas, en estaciones de tren y en aviones".
10 años después del 11 S
La muerte del padre del terrorismo islamista internacional llega 10 años después de los atentados de Nueva York. Eliminar a Osama bin Laden se había convertido en una obsesión para Estados Unidos y había sido objeto de numerosas operaciones internacionales. Se especuló en diversas ocasiones con su muerte y se ofrecieron millonarias recompensas por cualquier pista sobre su paradero, pero Bin Laden seguía ahí, presente en las pesadillas de Washington.
Poco antes de las once de la noche locales, la emisión en televisión se interrumpió para adelantar que el presidente iba a comparecer con un anuncio de vital importancia relativo a la seguridad nacional. Las especulaciones se desataron y a los pocos minutos algunos medios anunciaban de forma no oficial la muerte del terrorista. Ya en ese momento los estadounidenses comenzaron a salir a la calle. Pronto Washington, Nueva York y las principales ciudades se llenaron de espontáneas muestras de alegría.
Precaución a todos los estadounidenses
De inmediato la diplomacia estadounidense ha pedido prudencia respecto a las consecuencias en la lucha sobre Al Qaeda que podría tener el descabezamiento de la organización. El Departamento de Estado ha alertado a todos sus ciudadanos en el mundo después de dar a conocer la noticia. Hay un "elevado potencial de violencia antiamericana", especificó un comunicado de prensa.
Las reacciones que la muerte de este personaje pueden provocar en el mundo son impredecibles. Por si acaso, el presidente norteamericano insistió ayer en que Bin Laden no era un líder musulmán y en que Estados Unidos no está en guerra contra esa confesión religiosa. "Dada la incertidumbre y la volatilidad de la actual situación", asegura el Departamento de Estado, "urgimos a los ciudadanos estadounidenses en áreas donde estos acontecimientos pueden causar violencia antiestadounidense a limitar sus viajes fuera de sus casas y hoteles y a evitar concentraciones y demostraciones masivas". Por lo pronto, el Gobierno norteamericano puso en estado de alerta a todas sus embajadas ante el riesgo de que sean blanco de posibles represalias.
En varias ciudades estadounidenses se ha aumentado la vigilancia sobre puntos sensibles. Por ejemplo, el diario Los Angeles Times informa que la policía de la ciudad extrema las precauciones en los alrededores de centros religiosos. Para confirmar las sospechas estadounidenses, los yihadistas han lanzado las primeras amenazas. "Osama puede ser asesinado, pero su mensaje de la Yihad, no morirá jamás. Hermanos y hermanas, esperar y ver, su muerte será una bendición disfrazada", es un mensaje que se repite en varios foros de internet, como informa la agencia Reuters.

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